La mayoría de las personas no consume suficiente fibra en su dieta. Los alimentos integrales son la mejor fuente de fibra, vitaminas y minerales. Asimismo, los suplementos de fibra ayudan a aumentar la ingesta diaria de dicho nutriente, lo que puede beneficiar a la salud intestinal y facilitar el control de ciertas afecciones tanto dentro como fuera del intestino.
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Algunos tipos de suplementos de fibra incluyen los siguientes:
- Psyllium: Es una fibra soluble que absorbe agua y se convierte en una sustancia gelatinosa en el tracto digestivo. Puede ayudar a controlar las hemorroides, la colitis ulcerosa, la diarrea, el estreñimiento, el síndrome del intestino irritable y la diabetes tipo 2.
- Metilcelulosa: Es una forma de fibra soluble que puede causar menos gases e hinchazón que otros suplementos de fibra, ya que no fermenta en el intestino. Esto también significa que no tiene un efecto significativo en la microbiota intestinal. No obstante, hace que las heces sean más blandas y voluminosas, lo que facilita la evacuación intestinal.
- Policarbofilo de calcio: Este tipo de fibra es insoluble y no fermenta en el intestino. Debido a su falta de fermentación, produce menos gases que el psyllium. Sin embargo, tampoco alimenta a las bacterias beneficiosas del intestino (la microbiota). El policarbofilo atrae agua al intestino y ayuda a aumentar el volumen y ablandar las heces, lo que resulta útil para controlar tanto la diarrea como el estreñimiento.
Fuente: Very Well Health







