El agua de manzana hervida se promociona como una solución sencilla para el estreñimiento y las molestias digestivas. La idea es simple: cocer a fuego lento rodajas de manzana en agua, colar y beber a sorbos. El concepto se basa en principios de la medicina tradicional china, y sus defensores afirman que «calienta» el intestino y favorece la evacuación intestinal.
Entonces, ¿el agua de manzana hervida favorece la digestión? La respuesta corta es probablemente no de forma significativa.
Según los expertos, beber agua de manzana hervida probablemente tenga muy poco efecto directo en la digestión. Aunque las manzanas enteras favorecen la salud intestinal, la mayoría de esos beneficios provienen de la fibra dietética y los polifenoles, que se descomponen sustancialmente con el calor. Una vez que se retira la fruta, solo pequeñas cantidades de estos compuestos beneficiosos permanecen en el agua.
La fibra es fundamental. Las manzanas enteras contienen fibra soluble e insoluble, que ayuda a aumentar el volumen de las heces y alimenta a las bacterias intestinales beneficiosas. Al hervir las manzanas y desecharlas, la mayor parte de esa fibra se pierde.
En pocas palabras, el agua de manzana hervida no favorece significativamente a las bacterias intestinales beneficiosas ni alivia el estreñimiento como lo hacen las manzanas enteras o los productos de manzana mínimamente procesados.
Fuente: Very Well Health







