La mantequilla posee un alto contenido de grasas saturadas. Consumirlas en exceso puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas.
Aunque es aceptable consumir pequeñas cantidades de mantequilla, un consumo diario excesivo puede provocar problemas del corazón, por lo que la mayoría de las autoridades sanitarias invitan a limitar su consumo.
La mantequilla se compone principalmente de grasa, de la cual entre el 60% y el 70% son grasas saturadas.
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Las grasas saturadas se mantienen sólidas a temperatura ambiente y se consideran grasas no saludables. Las dietas ricas en grasas saturadas se han relacionado con varios problemas que afectan al corazón, como por ejemplo:
- Colesterol LDL elevado: Estudios han vinculado el consumo elevado de grasas saturadas con niveles elevados de lipoproteínas de baja densidad (LDL) o colesterol «malo». Un colesterol LDL elevado aumenta el riesgo de aterosclerosis (endurecimiento de las arterias) y enfermedades cardíacas.
- Riesgo de diabetes tipo 2: La diabetes tipo 2 es un factor de riesgo de enfermedades cardíacas. Se produce cuando el cuerpo no puede producir suficiente insulina para descomponer el azúcar. Aunque se requiere más investigación, los estudios indican que las dietas ricas en grasas saturadas pueden aumentar el riesgo de desarrollar dicha diabetes.
- Posible aumento de peso: Debido a su alto contenido en grasas saturadas, la mantequilla también es alta en calorías. Un gramo de grasa contiene 9 calorías; consumir demasiadas calorías puede provocar sobrepeso y obesidad, lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas.
Fuente: Very Well Health







