Las quemaduras solares se producen cuando la piel se daña por una exposición excesiva al sol sin la protección adecuada. La intoxicación solar es una combinación de quemaduras solares, sobrecalentamiento e ingesta insuficiente de líquidos (deshidratación).

El sol emite rayos ultravioleta (UV) que pueden dañar la piel y los tejidos, provocando quemaduras solares o intoxicación solar.

Las personas con tonos de piel más claros poseen un mayor riesgo de sufrir quemaduras solares e intoxicación solar. No obstante, las personas con tonos de piel más oscuros no son inmunes a los daños y complicaciones de la exposición prolongada al sol, por lo que deben tomar precauciones para evitar las quemaduras solares y la intoxicación solar.

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Otros factores de riesgo de intoxicación solar incluyen los siguientes:

  • Piel clara o cabello pelirrojo, rubio o castaño claro
  • Consumir alcohol, ya que tiende a deshidratar el cuerpo
  • Vivir en altitudes elevadas o en lugares donde la capa de ozono está deteriorada, lo que permite que los rayos UV penetren más en la piel
  • Haber recibido tratamiento para el cáncer de piel o tener un familiar diagnosticado con cáncer de piel
  • Pasar la mayor parte del día al aire libre sin la protección adecuada para la piel

Recuerda que conocer los factores de riesgo puede ayudar a prevenir tanto las quemaduras solares como la intoxicación solar.

 

Fuente: Very Well Health