Aunque consumir cantidades moderadas de cafeína suele ser seguro, el consumo regular de dicha sustancia o en dosis elevadas puede tener desventajas y efectos secundarios. El riesgo varía según la edad, la genética, los problemas de salud y los medicamentos que la persona esté tomando.

Para la mayoría de la población, el límite diario de cafeína es de 400 mg. Si estás embarazada, reducirlo a 200 mg o menos reduce el riesgo de pérdida fetal espontánea o de daño durante el desarrollo fetal. Los niños y adolescentes deben evitar o limitar drásticamente la cafeína, ya que puede perjudicar el desarrollo cerebral.

Si tu consumo supera los 400 mg, puedes experimentar temblores y sentirte nervioso(a) o ansioso(a), pero con cansancio. Tu corazón puede acelerarse y tu sueño puede verse afectado.

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Por lo anterior, toma en cuenta que tu consumo total de cafeína puede provenir de diversas fuentes, que incluyen:

  • Chocolate
  • Café, té, refrescos y bebidas energéticas
  • Helado o yogur con sabor a café
  • Analgésicos que combinan paracetamol, ácido acetilsalicílico y cafeína; así como aquellos que combinan paracetamol, cafeína y maleato de pirilamina
  • Algunos suplementos dietéticos

 

Fuente: Very Well Health