La masa muscular no sólo está relacionada con la fuerza o la apariencia física. Con el paso de los años, mantener una buena cantidad de músculo es clave para la movilidad, el metabolismo y la prevención de enfermedades crónicas.
A partir de la tercera década de vida puede comenzar una pérdida gradual de masa muscular si no se estimula adecuadamente, lo que puede impactar la salud a largo plazo.
¿Por qué el músculo es tan importante?
El tejido muscular participa en el movimiento, la postura y el equilibrio. También influye en la regulación de la glucosa y en el gasto energético del cuerpo, lo que lo convierte en un órgano metabólicamente activo.
Conservar músculo no es sólo una cuestión funcional, sino también preventiva.
1. Protección frente a enfermedades metabólicas
Una mayor masa muscular mejora la sensibilidad a la insulina. Esto ayuda a regular mejor los niveles de glucosa en sangre y reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Además, el músculo contribuye a mantener un metabolismo más eficiente.
2. Prevención de caídas y fragilidad
El músculo es fundamental para la estabilidad y el equilibrio. Conservar fuerza muscular disminuye el riesgo de caídas y fracturas, especialmente en etapas posteriores de la vida.
La pérdida significativa de masa muscular puede derivar en fragilidad y menor independencia.
Conoce más: El papel del equilibrio en la prevención de caídas
3. Apoyo a la salud ósea
El músculo y el hueso trabajan en conjunto. El entrenamiento de fuerza estimula tanto el crecimiento muscular como la densidad ósea, ayudando a prevenir osteoporosis.
El impacto es mayor cuando se inicia desde edades tempranas y se mantiene en el tiempo.
4. Influencia en la longevidad y calidad de vida
Diversos estudios han relacionado mayor fuerza muscular con mejor pronóstico de salud. La masa muscular adecuada se asocia con menor riesgo de mortalidad y mayor funcionalidad en la adultez mayor.
Mantener autonomía y capacidad física depende en parte del cuidado del músculo.
¿Cómo proteger la masa muscular?
Incluir entrenamiento de fuerza al menos dos veces por semana, consumir suficiente proteína y evitar el sedentarismo son estrategias clave. La combinación de actividad física regular y alimentación equilibrada favorece la conservación del músculo con el paso de los años.
La masa muscular es un pilar de la salud integral. Cuidarla desde etapas tempranas ayuda a mantener movilidad, estabilidad metabólica y mejor calidad de vida a lo largo del tiempo, fortaleciendo el bienestar físico de manera sostenible.
Fuente: Harvard Health Publishing







