El envejecimiento es inevitable. Sin embargo, existen varias cosas que puedes hacer para mitigar los factores ambientales que influyen en él:
1. Aliméntate bien. El azúcar añadido, la sal y las grasas saturadas causan estragos en el organismo, aumentando el riesgo de hipertensión, diabetes y enfermedades cardíacas. Para evitar dichos problemas relacionados con el envejecimiento, consume más frutas, verduras y cereales integrales.
2. Lee las etiquetas. Si compras alimentos envasados por comodidad, revisa la etiqueta. Las agencias sanitarias recomiendan limitar la ingesta de sodio a menos de 2300 miligramos (mg) al día, la ingesta de azúcar añadido a no más de 10 gramos por comida y la ingesta de grasas saturadas a menos del 10% de sus calorías diarias.
3. Deja de fumar. Dejar de fumar mejora la circulación y la presión arterial, a la vez que reduce drásticamente el riesgo de cáncer. Aunque se suelen necesitar varios intentos para dejar el hábito, existen medidas eficaces que pueden ayudar.
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4. Haz ejercicio. La mayoría de los adultos no cumplen con los requisitos de ejercicio recomendados para una buena salud (aproximadamente 30 minutos de ejercicio moderado a intenso 5 días a la semana). Incluso así, 15 minutos de actividad moderada al día pueden mejorar la longevidad en comparación con la ausencia de ejercicio.
5. Socializa. La socialización nos mantiene psicológicamente activos y también puede influir en la longevidad. Mantén relaciones buenas y saludables con las demás personas. Mantente conectado(a) con tus seres queridos y haz el propósito de conocer gente nueva.
6. Duerme lo suficiente. La privación crónica del sueño está relacionada con una peor salud y una menor esperanza de vida. Al mejorar tu higiene del sueño y dormir entre 7 y 8 horas por noche, no solo te sentirás mejor, sino que vivirás más.
7. Reduce el estrés. El estrés crónico y la ansiedad pueden ser perjudiciales para el cuerpo, ya que desencadenan la liberación de cortisol, una hormona inflamatoria del estrés. Aprender a controlar el estrés con técnicas de relajación y terapias mente-cuerpo puede ayudar a aliviar la presión inflamatoria indirecta que se ejerce sobre las células.
Fuente: Very Well Health







