La vasopresina, también conocida como hormona antidiurética (ADH), es una hormona natural producida por el hipotálamo (una pequeña pero crucial región del cerebro que actúa como centro de control para el sistema nervioso y endocrino, manteniendo un estado de equilibrio en el cuerpo conocido como homeostasis). La vasopresina cumple varias funciones esenciales, como mantener el equilibrio de líquidos en el cuerpo, normalizar la presión arterial y regular el ciclo sueño-vigilia. Asimismo, influye en varias emociones y comportamientos como el miedo, la ansiedad, la protección y el amor.

Más específicamente, la vasopresina tiene dos funciones principales: reducir la cantidad de orina liberada por los riñones y ayudar a elevar la presión arterial. Esta se libera según sea necesario para mantener la estabilidad y el equilibrio de los sistemas orgánicos clave. Su mecanismo de acción (la forma en que actúa en el cuerpo) varía según el sistema orgánico.

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En el ámbito médico, una versión sintética llamada vasostrict se administra en emergencias para aumentar la presión arterial en personas que han entrado en shock. Además de su uso aprobado, esta vasopresina sintética en ocasiones se utiliza fuera de indicación para tratar hemorragias gastrointestinales, trastornos hemorrágicos y otras afecciones médicas.

Por lo general, se administra mediante inyección, usualmente en un hospital o en un entorno clínico. A veces, las personas con deficiencia de vasopresina se la autoadministran.

Si deseas saber más sobre la vasopresina, tanto natural como sintética, consulta a tu médico.

 

Fuente: Very Well Health