El corazón trabaja de forma constante para mantener el cuerpo en funcionamiento. Cuidarlo no depende sólo de revisiones médicas, también está relacionado con hábitos cotidianos que influyen directamente en la salud cardiovascular.

Adoptar rutinas saludables desde el día a día puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades del corazón y mejorar la calidad de vida a largo plazo.

1. Mantener una alimentación equilibrada

Una dieta variada y balanceada es clave para el corazón. Priorizar frutas, verduras, granos integrales, leguminosas y grasas saludables ayuda a controlar el colesterol y la presión arterial.

Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, azúcares añadidos y exceso de sal también favorece una mejor salud cardiovascular.

2. Realizar actividad física de forma regular

Mover el cuerpo con frecuencia fortalece el corazón y mejora la circulación. La actividad física ayuda a mantener un peso saludable y a regular la presión arterial, además de contribuir al control del estrés.

No es necesario realizar ejercicio intenso; caminar, subir escaleras o mantenerse activo durante el día también suma beneficios.

3. Dormir bien y manejar el estrés

El descanso adecuado es fundamental para el corazón. Dormir pocas horas o vivir con estrés constante puede afectar la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

Establecer rutinas de sueño y buscar espacios para relajarse ayuda a mantener un mejor equilibrio físico y emocional.

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4. Evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol

Fumar daña directamente los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas. Evitar el tabaco es una de las decisiones más importantes para proteger el corazón.

En el caso del alcohol, el consumo moderado o su eliminación puede contribuir a una mejor salud cardiovascular.

5. Realizar chequeos médicos periódicos

Conocer los niveles de colesterol, glucosa y presión arterial permite detectar a tiempo posibles alteraciones. El seguimiento médico ayuda a prevenir complicaciones antes de que se presenten síntomas.

Estos controles son especialmente importantes si existen antecedentes familiares de enfermedades del corazón.

Cuidar el corazón no requiere cambios extremos, sino constancia en los hábitos diarios. Alimentarse mejor, moverse con regularidad, descansar adecuadamente y atender las señales del cuerpo son acciones que ayudan a mantener un corazón sano y a proteger la salud a lo largo del tiempo.

 

Fuente: Mayo Clinic