La avena es un tipo de papilla rica en proteínas y fibra que ofrece posibles beneficios para la salud, como regular los niveles de azúcar en sangre y favorecer la salud cardíaca.
Existen otros tipos de papilla, como la de cebada, que también son ricos en proteínas y fibra, mientras que otros son bajos en proteínas, fibra o ambas.
La papilla se prepara hirviendo granos o legumbres en agua, leche o caldo hasta obtener una mezcla espesa y suave. Generalmente se sirve caliente y se suele consumir en el desayuno.
Cuando se trata de obtener fibra, la avena es una de las mejores opciones, pues contiene aproximadamente 4 g de fibra en una porción de 40 g de copos de avena. Asimismo, contiene betaglucano, que es fibra soluble. Consumir 3 g de betaglucano al día se ha asociado con:
- Digestión lenta
- Promover la regularidad intestinal
- Aumentar la saciedad
- Controlar el azúcar en sangre
- Reducir el colesterol
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Para otros tipos de papilla:
- Papilla de cebada: Es rica en fibra y también contiene betaglucano.
- Papilla de lentejas: La papilla hecha con legumbres, como las lentejas, es muy rica en fibra.
- Crema de trigo: Es baja en fibra. Las opciones de cereales de trigo con mayor contenido de fibra incluyen galletas integrales u opciones de grano integral rallado, como el trigo rallado. La crema de trigo es una opción adecuada para personas que requieren una dieta baja en fibra, como aquellas que experimentan un brote de diverticulitis.
- Papilla de arroz blanco: Es baja en fibra, pero la papilla de arroz integral posee un mayor contenido de fibra que la de arroz blanco.
- Sémola de maíz: Es más baja en fibra, ya que contiene aproximadamente una cuarta parte de la cantidad que se encuentra en la avena.
Fuente: Very Well Health







