¿Temes que el protector solar haga que tu piel caprichosa se llene de granos todavía más? Asimismo, ¿quién desea usar una crema espesa y pesada en la cara todos los días?
Pese a lo anterior, el uso de protección solar es una regla que no debes romper, y no es solo para evitar quemaduras solares.
El cáncer de piel, el envejecimiento prematuro y la hiperpigmentación son causados por el sol. Si a eso le sumamos el uso de medicamentos fotosensibilizantes para el acné, el protector solar se vuelve todavía más necesario.
Los productos de protección solar han evolucionado mucho. Así que haz feliz a tu piel (y a tu dermatólogo/a) usándolo a diario. Elige uno que te guste y no te importará utilizarlo todos los días.
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Primero lo primero: para uso diario, necesitarás un producto sin aceite. Estos productos ayudan a evitar que tu rostro se sienta como una mancha aceitosa.
Además, busca la palabra «no comedogénico». Esto significa que el producto no contiene ingredientes que obstruyen los poros; y aunque no garantiza que te mantendrá libre de brotes, es un buen comienzo.
No uses protector solar corporal en la cara. Estos suelen ser demasiado espesos, pesados y grasosos, y pueden contribuir a la aparición de granos.
Las lociones y cremas solares son buenas para pieles normales a secas. Pero si la piel grasa es un problema, te sentirás más satisfecha(o) con un producto que se absorba rápidamente.
Las lociones y fluidos translúcidos son muy ligeros y se adaptan bien a tus necesidades. Y si aún así te resultan demasiado pesados para tu piel grasa, un protector solar en gel te hará sentir más satisfecha(o). Estos son acuosos y se absorben completamente en la piel sin dejar rastro.
Los protectores solares en aerosol también son populares y muy ligeros. Sin embargo, debes asegurarte de aplicar la cantidad suficiente para proteger tu piel.
Fuente: Very Well Health







