El hÃgado es uno de los órganos más activos y esenciales del cuerpo. Participa en la digestión, el metabolismo, la desintoxicación y el almacenamiento de nutrientes. Aunque muchas enfermedades hepáticas se desarrollan de forma silenciosa, los hábitos diarios influyen directamente en su funcionamiento y en su capacidad para mantenerse sano a lo largo del tiempo.
1. Alimentación y carga metabólica
Lo que se come impacta de forma directa al hÃgado. Dietas altas en azúcares añadidos, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados aumentan el esfuerzo hepático, favoreciendo la acumulación de grasa en el hÃgado y alteraciones metabólicas. En cambio, una alimentación rica en verduras, frutas, fibra y proteÃnas de calidad apoya su función normal.
Conoce más: ¿Cuál es el impacto del exceso de azúcar en el hÃgado?
2. Consumo de alcohol y daño progresivo
El hÃgado es el principal encargado de metabolizar el alcohol. El consumo frecuente o excesivo obliga al hÃgado a trabajar de más y puede provocar inflamación, daño celular y, con el tiempo, enfermedad hepática, incluso en personas jóvenes.
3. Actividad fÃsica y salud del hÃgado
El movimiento diario beneficia más que los músculos. La actividad fÃsica regular ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y a reducir la acumulación de grasa hepática, siendo un factor clave en la prevención del hÃgado graso no alcohólico.
4. Sueño y procesos de regeneración
Durante el descanso nocturno ocurren procesos de reparación. Dormir poco o mal interfiere con los mecanismos de desintoxicación y regulación metabólica del hÃgado, afectando su capacidad para cumplir funciones esenciales.
5. Uso de medicamentos y automedicación
El hÃgado metaboliza la mayorÃa de los fármacos. El uso frecuente de medicamentos sin supervisión médica o en dosis inadecuadas puede sobrecargarlo, incrementando el riesgo de daño hepático a largo plazo.
La salud hepática no depende de acciones aisladas, sino de la suma de hábitos cotidianos. Cuidar la alimentación, moderar el consumo de alcohol, mantenerse activo, dormir bien y evitar la automedicación son decisiones diarias que protegen a este órgano y favorecen su correcto funcionamiento, incluso antes de que aparezcan sÃntomas.
Fuente: National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK)







