La metahemoglobinemia (metHb) es una afección poco común que reduce la capacidad de los glóbulos rojos para transportar oxígeno. Se produce cuando una mutación genética o toxinas ambientales convierten la hemoglobina (la proteína rica en hierro que transporta las moléculas de oxígeno) en una forma inestable llamada metahemoglobina. En la metahemoglobinemia, el hierro de la proteína se oxida, volviéndola inactiva.
Los síntomas de la metHb pueden variar de leves a graves; algunas personas no presentan síntomas y otras presentan un riesgo elevado de convulsiones o muerte. Cuando es necesario, la metHb puede tratarse con un medicamento llamado azul de metileno, infusiones de vitamina C, oxigenoterapia hiperbárica y transfusiones de sangre.
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Existen dos tipos de metahemoglobinemia: la congénita (hereditaria) y la adquirida por exposición a sustancias tóxicas. Cada una causa la afección de diferentes maneras.
Aunque muchas personas con metahemoglobinemia son asintomáticas, otras pueden experimentar signos y síntomas como:
- Cianosis (piel o labios azulados)
- Debilidad
- Dolores de cabeza
- Mareos
- Náuseas
- Fatiga
- Dificultad para respirar
- Respiración rápida
- Palidez (piel pálida)
- Dificultad para pensar
- Palpitaciones
- Latidos cardíacos irregulares
- Convulsiones
Fuente: Very Well Health







