El jengibre puede aliviar los síntomas de la migraña, como el dolor, las náuseas y la fotosensibilidad. Generalmente, el jengibre es seguro para su uso diario en diversas presentaciones, como fresco, en cápsulas, tinturas e infusiones.
La activación de las vías inflamatorias y del dolor influye en la aparición e intensidad de la migraña.
Los compuestos naturales del jengibre, como los gingeroles y los shogaoles, poseen efectos antiinflamatorios y analgésicos similares a los de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), pero sin causar malestar estomacal.
De acuerdo con un meta análisis reciente, la incidencia de náuseas y vómitos fue notablemente menor en los grupos que tomaron jengibre que en los grupos control. La migraña suele ir acompañada de náuseas y vómitos, pero no existe mucha investigación específica sobre el jengibre y las náuseas inducidas por la migraña.
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Sin embargo, varios estudios han demostrado que el jengibre puede ser eficaz para reducir las náuseas y los vómitos causados por el embarazo, la quimioterapia y las náuseas posoperatorias.
Asimismo, el gingerol puede mejorar la digestión al estimular la motilidad gastrointestinal. Acelerar el tránsito gástrico puede aliviar las náuseas.
Otro síntoma común de la migraña es la fotofobia (sensibilidad a la luz). En un ensayo clínico aleatorizado, la mitad de los participantes tomó un AINE con placebo, mientras que la otra mitad tomó un AINE con extracto de jengibre. Menos personas en el grupo del jengibre reportaron sensibilidad a la luz a los 30 y 90 minutos después del tratamiento, en comparación con el grupo que tomó el placebo.
Formas a considerar para consumir el jengibre: Fresco, en polvo, tintura, té, cápsula o aceite esencial para frotar en la zona dolorida.
Fuente: Very Well Health







