El magnesio es un mineral esencial que participa en cientos de procesos del organismo. Aunque suele pasar desapercibido, su presencia es clave para el funcionamiento muscular, nervioso y metabólico, por lo que una ingesta insuficiente puede reflejarse en distintas molestias físicas y cambios en el bienestar general.

1. Apoyo a la función muscular y nerviosa

El magnesio interviene en la contracción y relajación de los músculos, así como en la transmisión de impulsos nerviosos. Niveles adecuados ayudan a prevenir calambres, espasmos y sensaciones de debilidad, además de favorecer una comunicación eficiente entre el cerebro y el resto del cuerpo.

2. Participación en la producción de energía

Este mineral es necesario para convertir los alimentos en energía utilizable. El magnesio contribuye al metabolismo de carbohidratos y grasas, por lo que niveles bajos pueden asociarse con cansancio persistente o menor rendimiento físico y mental.

3. Contribución a la salud ósea

El magnesio trabaja junto con el calcio y la vitamina D para mantener huesos fuertes. Una ingesta adecuada favorece la densidad ósea y apoya la estructura del esqueleto, especialmente cuando se combina con una alimentación equilibrada.

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4. Regulación del sistema nervioso y el descanso

El equilibrio del sistema nervioso depende en parte del magnesio. Este mineral ayuda a modular la respuesta al estrés y favorece la relajación, lo que puede influir positivamente en la calidad del sueño cuando los niveles son adecuados.

5. Señales comunes de déficit de magnesio

La deficiencia puede manifestarse de diversas formas. Calambres frecuentes, fatiga, irritabilidad, hormigueo, dolores de cabeza o dificultad para dormir pueden ser señales de una ingesta insuficiente, sobre todo si se mantienen en el tiempo.

6. Factores que pueden favorecer la deficiencia

Algunos hábitos y condiciones aumentan el riesgo de déficit. Dietas pobres en alimentos integrales, estrés prolongado, consumo elevado de alcohol o ciertos problemas digestivos pueden interferir con la absorción del magnesio, reduciendo su disponibilidad en el organismo.

El magnesio cumple funciones fundamentales que sostienen el equilibrio del cuerpo día a día. Cuidar su ingesta a través de una alimentación variada y prestar atención a posibles señales de déficit permite apoyar tu salud de manera preventiva y consciente.

 

Fuente: National Institutes of Health