Aunque conseguir fruta fresca en otoño e invierno puede ser complicado si vives en un clima frío, es posible que hayas encontrado la fruta caqui (mejor conocida en México como persimón, palo santo o persimonio) en tu supermercado. Esta fruta dulce de color naranja brillante es de la temporada de otoño y principios del invierno, y ofrece numerosos beneficios para la salud.
Existen varias variedades de caquis, como Fuyu, Hachiya y Kaki. Aunque su temporada varía ligeramente, en general, la mejor época para comer caquis va de octubre a enero.
Los caquis son muy versátiles, ya que poseen un sabor dulce similar a la miel. Se pueden comer crudos, como una manzana o una pera, secos o cocinados.
Un caqui que pesa aproximadamente 168 g contiene alrededor de:
- 120 calorías
- 32 g de carbohidratos
- 1 g de proteína
- 0,3 g de grasa
- 6 g de fibra
Conoce más: Alimentación en otoño: Frutas y verduras que benefician tu salud
Los caquis son ricos en fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, por lo que aportan una gran variedad de beneficios para la salud.
Gracias a su perfil antioxidante, los caquis podrían ayudar a reducir la inflamación.
Dicho perfil incluye:
- Betacaroteno: Se convierte en vitamina A en el organismo y favorece la salud visual.
- Vitaminas A, C y E: Favorecen la salud visual, el sistema inmunitario y la piel.
- Quercetina y kaempferol: Estos flavonoides favorecen la salud cardiovascular al reducir la presión arterial y el colesterol LDL.
- Riboflavina (B2): Ayuda a combatir el daño de los radicales libres, contribuye al metabolismo de los macronutrientes, favorece la salud del cabello, la piel y los ojos, y posiblemente ayuda a prevenir los síntomas de la migraña.
Fuente: Very Well Health







