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Las personas que han tenido COVID-19, o que han recibido las vacunas de Moderna y Pfizer, activan células clave del sistema inmunológico que pueden reconocer y montar una buena defensa contra las variantes del nuevo coronavirus que son consideradas altamente contagiosas, así lo reveló una nueva investigación publicada en la revista Cell Reports Medicine.

En ambos grupos, los linfocitos T CD4+ «auxiliares» y los linfocitos T «asesinos» CD8+ pueden reconocer la mutación Delta y otras tres variantes generalizadas de interés.

Esto es fundamental para la capacidad de matar células infectadas y detener infecciones graves del sistema inmunológico, explicaron los autores e investigadores del Instituto de Inmunología de La Jolla, en California (Estados Unidos).

Las vacunas contra COVID de Moderna y Pfizer son dos de las tres aprobadas para su uso en Estados Unidos. La tercera de ellas, la vacuna Johnson & Johnson, no se incluyó porque no se encontraba disponible cuando comenzó el estudio. Sin embargo, la compañía anunció el jueves que la investigación preliminar muestra que la vacuna es efectiva contra la variante Delta.

«Este estudio sugiere que el impacto de las mutaciones encontradas en las variantes de interés es limitado. Podemos suponer que las células T seguirían estando disponibles como línea de defensa contra la infección viral», destacó Alessandro Sette, del Centro de Investigación de Vacunas y Enfermedades Infecciosas del citado instituto y autor principal del estudio.

Los autores dijeron que su estudio únicamente examinó la forma en la que las células T responden a variantes preocupantes, y que varias de ellas están asociadas con niveles más bajos de anticuerpos que ayudan a combatir todo tipo de virus.

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«Estas variantes siguen siendo una preocupación, pero nuestro estudio muestra que incluso si hay una disminución en los anticuerpos, como han demostrado otros estudios, las células T no se ven afectadas en gran medida», señaló Alba Grifoni, coautora del estudio. «Las vacunas todavía funcionan».

Por su parte, Shane Crotty, también coautor del trabajo, dijo que los resultados resaltan la importancia de reclutar células T para combatir al nuevo coronavirus.

«Las vacunas COVID hacen un trabajo fantástico al producir anticuerpos que detienen las infecciones por SARS-CoV-2, pero algunas de ellas no logran detener las infecciones por variantes», advirtió el experto.

«Piensa en las células T como un sistema de respaldo: si el virus supera a los anticuerpos y todavía tienes células T de la vacuna, es probable que estas células puedan detener la infección por variantes de coronavirus antes de que contraigas neumonía», subrayó Crotty.

Por ahora, se están realizando investigaciones para aprovechar la aparente flexibilidad en la respuesta de las células T.

Por ejemplo, según Grifoni, es posible desarrollar inyecciones de refuerzo que podrían aumentar la inmunidad al incitar al cuerpo a producir más anticuerpos contra las variantes del coronavirus y/o agregar partes adicionales del virus reconocidas por las células T.

 

Fuente: Health Day News