Incluso el mejor amigo del hombre no es inmune a las enfermedades, las cuales pueden ser adquiridas por aquellas personas que conviven o están en contacto con perros, así lo advierte la Asociación Americana de Medicina Veterinaria.

Por ello, la agencia nos menciona algunos ejemplos:

1. Criptosporidiosis

La criptosporidiosis es causada por un parásito microscópico llamado Cryptosporidium que vive en los intestinos. El parásito puede propagarse cuando una persona o perro entra en contacto con las heces de un huésped infectado. Las personas también pueden infectarse nadando en agua contaminada.

2. Equinococosis

La equinococosis es una enfermedad parasitaria que puede infectar a las personas que entran en contacto con las heces de un perro infectado o con superficies contaminadas. Es causada por gusanos céstodos del género Echinococcus.

Conoce más: 5 consejos para proteger a tu hijo(a) pequeño si manipula mascotas

3. Parásitos externos

Al igual que los perros, las personas también pueden albergar parásitos externos como pulgas, garrapatas y ácaros.

4. Anquilostomosis

Los anquilostomas y en general los gusanos nemátodos pueden adquirirse al manipular un perro infectado o cuando sus larvas penetran a través de la piel de la persona. Las principales especies de anquilostomas asociadas con infecciones en humanos son el Ancilostoma duodenal y Necator americanus, que pueden afectar el intestino delgado y los pulmones.

5. Infecciones por garrapatas

Los perros pueden albergar y transmitir garrapatas infectadas. Las enfermedades transmitidas por garrapatas incluyen la erliquiosis (grupo de enfermedades causadas por diversas bacterias de vida intracelular), babesiosis (causada por el parásito microscópico Babesia, que infecta los glóbulos rojos), enfermedad de Lyme (afecta varios órganos del ser humano y es causada por la bacteria Borrelia burgdorferi) o fiebre manchada de las montañas rocosas (producida por la bacteria Rickettsia que se manifiesta con un característico sarpullido).

Con base en la información anterior y sin importar cómo adquiriste a tu perro, no olvides llevarlo al veterinario desde el primer momento y al menos cada 6 meses, para que lo revisen a fondo en búsqueda de alguna de estas enfermedades, a fin de proteger tanto la salud de tu animalito como la tuya y la de los tuyos.

 

Vía: Health Day News / Healthychildren.org