La vacuna contra el sarampión, incluida en la vacuna triple viral (SRP), es segura y ha sido utilizada durante décadas en programas de vacunación. Como cualquier vacuna, puede provocar efectos secundarios leves, pero los eventos graves son poco frecuentes.

Conocer qué reacciones pueden presentarse ayuda a tomar decisiones informadas.

1. Reacciones leves y temporales

Las reacciones más comunes suelen aparecer entre 7 y 12 días después de la aplicación. Pueden incluir fiebre leve, enrojecimiento en el sitio de inyección o un sarpullido ligero y pasajero. Estas manifestaciones desaparecen por sí solas y no representan la enfermedad.

2. Fiebre moderada o malestar general

En algunos casos puede presentarse fiebre más elevada o malestar general. Estas reacciones forman parte de la respuesta normal del sistema inmunológico al generar defensas. La mayoría se resuelve sin necesidad de tratamiento específico.

3. Reacciones poco frecuentes

En raras ocasiones pueden presentarse convulsiones asociadas a fiebre o disminución temporal de plaquetas. Estos eventos son poco comunes y generalmente se resuelven sin secuelas permanentes.

El riesgo de complicaciones graves por la enfermedad es mucho mayor que el riesgo de eventos adversos por la vacuna.

4. ¿Quiénes no deben vacunarse?

La vacuna está contraindicada en mujeres embarazadas y en personas con inmunosupresión severa. En estos casos, la valoración médica es indispensable antes de aplicar cualquier vacuna. Mantener altas coberturas protege a quienes no pueden vacunarse.

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La vacuna contra el sarampión puede causar efectos secundarios leves, pero su perfil de seguridad es sólido y sus beneficios superan ampliamente los riesgos. Vacunarse es una medida efectiva para prevenir complicaciones graves y proteger la salud colectiva.

 

Fuente: Centers for Disease Control and Prevention