El sarampión no es sólo una enfermedad con fiebre y sarpullido. Aunque muchas personas se recuperan sin secuelas, puede provocar complicaciones graves, especialmente en quienes no cuentan con vacunación completa o tienen factores de riesgo.

Reconocer estas posibles complicaciones permite dimensionar la importancia de la prevención.

1. Complicaciones respiratorias

Una de las complicaciones más frecuentes es la neumonía. El virus puede afectar directamente los pulmones o facilitar infecciones bacterianas secundarias, lo que puede requerir hospitalización.

La neumonía es una de las principales causas de complicaciones graves asociadas al sarampión.

2. Otitis e infecciones del oído

En niñas y niños, el sarampión puede provocar infecciones del oído medio. Estas infecciones pueden causar dolor intenso y, en algunos casos, afectar la audición si no se tratan adecuadamente.

Aunque suelen resolverse con tratamiento, requieren vigilancia médica.

3. Diarrea y deshidratación

El virus también puede afectar el sistema digestivo. La diarrea asociada al sarampión puede provocar deshidratación, especialmente en menores de edad.

La hidratación y el seguimiento clínico son fundamentales en estos casos.

4. Encefalitis

Una de las complicaciones más graves es la encefalitis, que es la inflamación del cerebro. Puede provocar convulsiones, alteraciones neurológicas permanentes e incluso poner en riesgo la vida.

Aunque es poco frecuente, su impacto puede ser severo.

5. Riesgo en grupos vulnerables

Algunos grupos tienen mayor probabilidad de presentar complicaciones:

  • Niñas y niños menores de 5 años.
  • Adultos mayores de 20 años.
  • Personas con sistemas inmunológicos debilitados.
  • Personas con desnutrición o enfermedades crónicas.

En estos grupos, la enfermedad puede evolucionar con mayor gravedad.

6. Embarazo y sarampión

En mujeres embarazadas no vacunadas, el sarampión puede aumentar el riesgo de parto prematuro o bajo peso al nacer. La vacunación previa al embarazo es clave para prevenir este escenario.

Conoce más: ¿Cómo saber si ya estás protegido contra el sarampión?

El sarampión puede tener consecuencias importantes más allá del sarpullido característico. Mantener el esquema de vacunación completo y acudir a valoración médica ante síntomas compatibles son medidas esenciales para reducir complicaciones y proteger a las personas con mayor vulnerabilidad.

 

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos