El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, pero puede prevenirse eficazmente con la vacunación. Saber si estás protegido es fundamental, especialmente ante brotes o viajes a zonas con casos activos. La protección depende principalmente del esquema de vacunación y de antecedentes médicos previos.
Existen distintas formas de verificar si cuentas con inmunidad.
1. Revisar tu cartilla o esquema de vacunación
La forma más sencilla de confirmar protección es revisar tu cartilla de vacunación. La vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas) se aplica en dos dosis, y con este esquema completo se alcanza una alta protección.
En México y otros paÃses, la primera dosis suele aplicarse en la infancia y la segunda en edad preescolar o escolar.
2. Haber tenido sarampión previamente
Las personas que han padecido sarampión confirmado por un profesional de salud suelen desarrollar inmunidad de por vida. Después de la infección natural, el organismo genera defensas que generalmente impiden volver a enfermarse.
Sin embargo, es importante que el diagnóstico haya sido claro y documentado.
3. Pruebas de anticuerpos
En caso de duda, un médico puede solicitar un análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el virus. Esta prueba permite saber si el sistema inmunológico cuenta con defensas suficientes, especialmente en adultos que no tienen registro de vacunación.
Esta opción suele considerarse en contextos especÃficos, como personal de salud o viajes internacionales.
Conoce más: ¿Qué tan contagioso es el virus del sarampión?
4. Situaciones que requieren refuerzo
Algunas personas pueden necesitar vacunación adicional si no tienen registros claros o si pertenecen a grupos de riesgo. Consultar con un profesional de salud ayuda a determinar si es necesario completar o actualizar el esquema.
La vacuna es segura y efectiva, incluso en adultos que no recuerdan haber sido vacunados.
Confirmar si estás protegido contra el sarampión es una medida preventiva clave. Revisar la cartilla, consultar antecedentes médicos o acudir al médico en caso de duda permite actuar con anticipación y proteger tanto tu salud como la de quienes te rodean.
Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados UnidosÂ







