El hemisferio izquierdo del cerebro controla el lado derecho del cuerpo, además, este hemisferio se encarga de la resolución de problemas matemáticos – científicos y de entender lo que se lee y escucha. Es decir, si alguna persona sufre de un ACV que dañe partes de su cerebro en esta zona, tendrá problemas para realizar este tipo de actividades.

Por su parte, el hemisferio derecho del cerebro controla el lado izquierdo del cuerpo. Entre sus habilidades se encuentran la creatividad —pintar un cuadro, apreciar arte o la música—, reconocer las emociones en la voz de una persona, o decidir o planear a dónde ir. Un accidente cerebrovascular en este hemisferio resultará en problemas para realizar dichas actividades.

 

Movimiento y percepción

El cerebro humano tiene diferentes áreas que controlan las sensaciones y el movimiento del cuerpo. Cuando un infarto cerebral daña cierta parte del cerebro, esta área podría dejar de funcionar de la manera en la que antes lo hacía. Lo anterior puede causar problemas con el caminar, el habla, la vista o cómo la persona se sostiene.

 

Algunas consecuencias de un evento vascular cerebral

Después de un ACV, es posible que sufras cambios emocionales y físicos. Dependiendo de la parte del cerebro que haya sido afectada, tal vez desarrolles los siguientes problemas:

  • Problemas de la vista.
  • Problemas para dormir / conciliar el sueño.
  • Convulsiones.
  • Control inadecuado de tu vejiga o del movimiento intestinal.
  • Problemas para mover partes del cuerpo.
  • Dolor.
  • Fatiga.
  • Dificultad para razonar.
  • Problemas de memoria.
  • Depresión.