Si bien las personas que viven con autismo deben observar las mismas medidas de precaución que el resto de la población, un reto que enfrentarán es que la situación derivada de las medidas de prevención y confinamiento alteran la dinámica y la rutina de las familias. Esto, en personas con un trastorno del espectro del autismo (TEA), puede generar alteraciones emocionales y de conducta. En este caso es recomendable solicitar recomendaciones de un especialista.

Es importante, para disminuir la ansiedad en torno al tema, utilizar de manera adecuada la información relacionada con el coronavirus y el motivo del aislamiento y normalizar en lo posible las medidas de higiene. En algunos casos puede ser de mucha utilidad hacerlo de forma lúdica con juegos y canciones.

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