La iritis traumática, también conocida como uveítis anterior, es la inflamación de la parte coloreada del ojo (el iris) causada por una lesión o traumatismo, comúnmente un golpe contundente.
Manifestaciones Clínicas
Aunque puede haber molestias inmediatas, los síntomas suelen aparecer entre horas y un día después del traumatismo.
Síntomas Frecuentes
- Dolor ocular: Persistente, no se alivia con gotas anestésicas.
- Disminución de la visión o visión borrosa.
- Fotofobia: Sensibilidad extrema a la luz.
- Lagrimeo.
- Enrojecimiento ciliar: Un anillo de enrojecimiento intenso alrededor del iris.
Conoce más: ¿Qué es el coloboma del iris?
Signos detectables en un examen ocular
- Hifema: Presencia de sangre en la cámara anterior (espacio entre la córnea y el iris).
- Células y destellos: Fuga de células sanguíneas y proteínas a la cámara anterior, visible con lámpara de hendidura.
- Pupilas desiguales (anisocoria): Irregularidad pupilar causada por la inflamación o el traumatismo.
- Desgarro del iris: Forma irregular del iris debido al daño.
- Anillo de Vossius: Opacidad en la parte posterior del cristalino por la liberación de pigmentos.
- Hipopión: Acumulación de glóbulos blancos (apariencia de mancha blanca en el borde inferior del iris), más común en infecciones.
- Hemorragia subconjuntival: Fuga de un vaso sanguíneo bajo la superficie transparente del ojo (conjuntiva), visible como una mancha roja en la parte blanca del ojo.
- Recesión Angular: Daño al sistema de drenaje ocular por el traumatismo contundente.
- Moscas volantes: Pequeñas partículas flotantes en el campo visual; pueden o no estar relacionadas con la iritis.
Complicaciones Graves
La iritis se caracteriza por una respuesta inflamatoria intensa. Si la inflamación no se controla, puede dar lugar a:
- Sinequia: Adherencia de partes del iris y el cristalino. Esta complicación puede obstaculizar el movimiento del líquido ocular, provocando la protrusión (que sobresale más allá de sus límites normales) del iris.
- Glaucoma de ángulo cerrado: Un aumento grave de la presión ocular debido al bloqueo del flujo de líquido.
- Glaucoma de recesión angular: Ocurre cuando el traumatismo contundente daña permanentemente el sistema de drenaje del ojo.
La falta de diagnóstico y tratamiento oportuno de la iritis traumática puede resultar en lesiones oculares permanentes, disminución de la visión y desarrollo de glaucoma.
Fuente: Very Well Health







