Las líneas de grietas son pequeñas grietas verticales en el esmalte externo de los dientes que suelen aparecer con la edad o el desgaste normal. Aunque parezcan daños, estas líneas suelen ser inofensivas, indoloras y no afectan a la salud dental.

Dichas líneas suelen tener el aspecto de líneas tenues de color blanco, gris o ligeramente marrón, y suelen ser más fáciles de detectar en los dientes frontales, sobre todo con luz intensa.

Concretamente, las líneas de grietas no debilitan el diente ni causan caries, pero pueden afectar la apariencia de tu sonrisa. Esto porque las líneas pueden mancharse con mayor facilidad que el resto del esmalte, lo que las hace más visibles si bebes mucho café, té, vino tinto o fumas.

Debido a su tamaño pequeño y superficial, muchas personas no las notan a menos que se miren de cerca en el espejo.

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Las causas comunes de las líneas de grietas incluyen:

  • Bruxismo: Rechinar o apretar los dientes (especialmente por la noche).
  • Dientes desalineados (maloclusión): Cuando la mordida no está equilibrada, ciertos dientes requieren más fuerza que otros al masticar, lo que puede provocar grietas superficiales.
  • Masticar objetos duros: Morder objetos como hielo, granos de palomitas de maíz, plumas o las uñas puede dañar el esmalte y provocar líneas de grietas.
  • Cambios extremos de temperatura: Pasar rápidamente de caliente a frío, como beber agua helada después de un café caliente, provoca que el esmalte se expanda y contraiga, lo que puede debilitarlo con el tiempo.
  • Envejecimiento y desgaste diario: Masticar a diario y años de uso desgastan naturalmente el esmalte, haciéndolo más propenso a pequeñas grietas superficiales con la edad.
  • Tratamientos dentales previos: Los empastes grandes o las restauraciones antiguas pueden alterar la distribución de la fuerza en un diente, lo que aumenta el riesgo de grietas en la zona tratada.

 

Fuente: Very Well Health