Una ecografía de vejiga es una técnica de imagen no invasiva que se utiliza para detectar anomalías en la vejiga urinaria. Esta involucra el uso de un dispositivo portátil llamado transductor que rebota ondas sonoras de alta frecuencia en la vejiga para crear imágenes detalladas sin exposición a la radiación ni necesidad de anestesia.

Una ecografía de vejiga puede brindar información valiosa sobre la causa de trastornos funcionales como la vejiga hiperactiva, así como detectar anomalías que incluyen cálculos vesicales o cáncer de vejiga.

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Las razones comunes por las que se puede solicitar una ecografía de vejiga son:

  • Gasto urinario anormalmente bajo (oliguria)
  • Fugas de vejiga (incontinencia urinaria)
  • Sangre en la orina (hematuria)
  • Dificultad para iniciar o mantener el chorro de orina (dificultad para orinar)
  • Incapacidad para vaciar completamente la vejiga (retención urinaria)
  • Dolor al orinar (disuria)
  • Infecciones recurrentes del tracto urinario (ITU)
  • Necesidad repentina de orinar con frecuencia (frecuencia urinaria)

RECUERDA: Si tienes problemas urinarios, la vejiga es uno de los primeros órganos que se examinan con la ecografía. Asimismo, se examinan los uréteres (los conductos que transportan la orina desde los riñones hasta la vejiga) y el cuello vesical (la conexión entre la vejiga y la uretra, un conducto por el que sale la orina del cuerpo).

 

Fuente: Very Well Health