El tener un niño que ha sido diagnosticado con dislexia puede convertirse en una experiencia traumática para algunos padres. Aunque la condición hace que la lectura se vuelva más difícil, con la instrucción adecuada, los individuos que sufren dislexia pueden aprender a leer. Existen muchas personas con la discapacidad que han concretado grandes logros. Entre ese grupo de gente exitosa se encuentran personajes como Thomas A. Edison (inventor y pionero de las bases tecnológicas del mundo contemporáneo), Steven Spielberg (prolífico director, guionista y productor de cine de Hollywood) y F. Scott Fitzgerald (afamado novelista estadounidense), por mencionar algunos.

Al ser la dislexia una condición neurológica ocasionada por una alteración en las conexiones del cerebro, no tiene cura, y las personas que la padecen deben aprender diversas estrategias para afrontarla.

Investigaciones indican que la dislexia no posee relación alguna con la inteligencia. Los individuos con esta condición no son ni más ni menos inteligentes que la población general, pero algunos dicen que la manera en la que piensan los individuos con dislexia de hecho podría ser una ventaja en alcanzar el éxito.

En las escuelas públicas, donde muchos profesores no están familiarizados con la condición, los estudiantes con dislexia podrían ser considerados como tontos o perezosos. Los padres que tienen hijos diagnosticados con dislexia deben buscar instrucción especializada en lectura, la cual se basa en el conocimiento explícito y sistemático de la estructura del lenguaje, incluyendo la fonética. Este método de instrucción en la lectura recibe muchas denominaciones: Alfabetización Estructurada, Orton-Gillingham, Simultánea Multisensorial, Fonética Explícita, entre otras.

Fuente: Webconsultas, Health Library, International Dyslexia Association