Los refrescos de dieta están endulzados con edulcorantes artificiales o no nutritivos, por lo que usualmente no elevan la glucosa en sangre como los refrescos regulares. Para muchas personas con diabetes, esto los convierte en una herramienta práctica para reducir el consumo de azúcar.
Aunque los refrescos de dieta no afectan los niveles de azúcar sanguínea, algunos estudios demuestran que los edulcorantes artificiales pueden afectar el microbioma intestinal (la comunidad de microbios intestinales). Otros estudios sugieren que pueden incrementar la resistencia a la insulina e incluso contribuir al aumento de peso.
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Cabe destacar que no todas las personas responden de la misma manera a los edulcorantes artificiales. Algunas personas notan diferencias en el apetito, los antojos o la tolerancia gastrointestinal según el edulcorante utilizado.
Con base en lo anterior, considera lo siguiente:
- Por lo general, el nivel de azúcar en sangre se mantiene estable después del consumo de refrescos de dieta.
- El microbioma intestinal y la sensibilidad a la insulina pueden verse afectados en algunas personas.
- Las respuestas individuales varían, por lo que es importante prestar atención al apetito, los antojos y cómo te sientes después de beber refrescos de dieta.
Fuente: Very Well Health







