Durante muchos años, el cáncer de colon se consideró una enfermedad más frecuente en personas mayores. Sin embargo, en las últimas décadas se ha observado un aumento de casos en adultos jóvenes. Aunque sigue siendo menos común antes de los 50 años, su aparición en edades tempranas ha llamado la atención de la comunidad médica.

Reconocer factores de riesgo y síntomas permite buscar atención oportuna.

¿Por qué está aumentando en jóvenes?

No existe una única causa identificada. Se considera que factores relacionados con el estilo de vida, la alimentación y cambios en el microbioma intestinal podrían influir, aunque la investigación continúa.

En algunos casos, también existe un componente hereditario.

1. Antecedentes familiares

Tener familiares de primer grado con cáncer de colon aumenta el riesgo. Los síndromes hereditarios como la poliposis adenomatosa familiar o el síndrome de Lynch también elevan significativamente la probabilidad de desarrollar la enfermedad.

En estos casos, la vigilancia médica temprana es fundamental.

2. Alimentación y estilo de vida

Dietas altas en carnes procesadas y bajas en fibra, sedentarismo, obesidad y consumo excesivo de alcohol se han asociado con mayor riesgo. Estos factores pueden contribuir a procesos inflamatorios y alteraciones en el colon.

Adoptar hábitos saludables puede reducir el riesgo a largo plazo.

3. Enfermedad inflamatoria intestinal

Personas con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn tienen mayor riesgo. La inflamación crónica del intestino puede favorecer cambios celulares con el tiempo.

El seguimiento médico regular es clave en estos casos.

Conoce más: Enfermedades comunes relacionadas con la inflamación crónica

4. Síntomas que no deben ignorarse

En jóvenes, los síntomas pueden confundirse con problemas digestivos comunes. Algunos signos de alerta incluyen:

  • Sangrado en las heces.
  • Cambios persistentes en el hábito intestinal.
  • Dolor abdominal frecuente.
  • Pérdida de peso sin causa aparente.
  • Fatiga persistente.

Estos síntomas no siempre indican cáncer, pero sí requieren evaluación médica.

5. Importancia de la detección oportuna

Las guías actuales recomiendan iniciar pruebas de detección a partir de los 45 años en personas con riesgo promedio, y antes en quienes tienen factores de riesgo. La detección temprana mejora significativamente el pronóstico.

En jóvenes con antecedentes familiares o síntomas persistentes, la valoración médica no debe retrasarse.

El cáncer de colon en personas jóvenes es poco frecuente, pero posible. Conocer los factores de riesgo y prestar atención a síntomas persistentes permite actuar a tiempo y mejorar las probabilidades de tratamiento exitoso.

 

Fuente: American Cancer Society