El entrenamiento por intervalos de alta intensidad o HIIT alterna momentos cortos de esfuerzo con periodos de recuperación. Muchas personas lo eligen porque permite realizar sesiones breves y dinámicas.
Este tipo de entrenamiento puede adaptarse a distintos niveles de condición física, aunque conviene avanzar poco a poco si estás comenzando.
Un entrenamiento HIIT puede incluir:
- Saltos o movimientos rápidos.
- Sentadillas y desplantes.
- Ejercicios con el propio peso corporal.
- Pausas cortas entre cada serie.
- Combinaciones de fuerza y cardio.
La duración y la intensidad varían según cada persona. Iniciar con sesiones cortas y aumentar gradualmente el esfuerzo ayuda a una mejor adaptación.
Recuerda mantener una buena técnica y respetar los descansos para realizar este tipo de entrenamiento de forma segura.


