Aunque muchas veces nos referimos a la actividad física y al ejercicio como si fueran lo mismo, existen diferencias importantes. Ambos ayudan a mantener una buena salud, pero no implican el mismo tipo de movimiento ni se realizan de la misma manera.

¿Qué es la actividad física?

La actividad física incluye cualquier movimiento corporal que haga trabajar los músculos y aumente el gasto de energía. Caminar, subir escaleras, hacer tareas del hogar, pasear al perro o moverte durante el trabajo son ejemplos cotidianos.

Esto significa que mantenerse activo va más allá de practicar un deporte o ir al gimnasio.

¿Qué es el ejercicio?

El ejercicio es un tipo de actividad física planeada y estructurada. Generalmente se realiza con objetivos específicos, como mejorar la condición física, ganar fuerza o aumentar la resistencia.

Correr, nadar, hacer pesas, practicar yoga o seguir rutinas en casa son algunos ejemplos de ejercicio.

¿Cuál aporta más beneficios?

No se trata de elegir uno sobre otro. Moverte más durante el día y realizar ejercicio regularmente aporta mayores beneficios para la salud. Incluso pequeños cambios en tu rutina ayudan a reducir el tiempo sedentario.

Lo más importante es encontrar actividades que disfrutes y puedas incorporar de forma constante a tu rutina.

Fuentes: CDC | Physical Activity Basics / American Heart Association | Fitness Basics