Para este 2017, la Sociedad Americana del Cáncer estima que habrá más de 250,000 nuevos casos de cáncer de mama tan sólo en Estados Unidos, con más de 40,000 muertes. Pero el progreso en el tratamiento y la detección temprana ha llevado a la mejora de las tasas de supervivencia, con más de 3 millones de sobrevivientes al día de hoy.

Por ello, y en el marco del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, Anees Chagpar, experta en esta enfermedad y directora asistente de Oncología Global en el Centro de Cáncer de la Universidad de Yale, analiza los hechos sobre el cáncer de mama y ofrece formas sencillas para reducir su riesgo.

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1. Conocer los factores de riesgo

Los dos principales factores de riesgo para desarrollar cáncer de mama son ser mujer y envejecer. Otros factores de riesgo importantes para este cáncer incluyen el historial familiar de la enfermedad y los cambios heredados o mutaciones en ciertos genes, como BRCA1 y BRCA2. «Estos factores de riesgo para el cáncer de mama están fuera de tu control», indicó Chagpar. «Sin embargo, existen factores de riesgo que puedes controlar, como vigilar tu peso, ser físicamente activa y limitar el consumo de alcohol».

2. Identificar las señales de advertencia

Las señales de advertencia de cáncer de mama no son las mismas para todas las mujeres. Más comúnmente, el cáncer de mama es asintomático, y a menudo aparece en una mamografía antes de que un bulto se pueda sentir. Sin embargo, hay otras banderas rojas. «También busca cambios en la piel: enrojecimiento, engrosamiento de la piel, irritación alrededor del pezón», apuntó Chagpar. «Otras señales de advertencia incluyen secreción del pezón». Chagpar añade que, curiosamente, la mayoría de los cánceres de mama no son palpables; y la mayoría de las masas dolorosas en los senos no hacen daño. Si estás preocupada, debes consultar a tu médico.

3. Las mamografías salvan vidas

Debido a la mamografía, la mayoría de los cánceres de mama son detectados en una etapa temprana. No obstante, ha habido una gran controversia sobre el valor de realizar una autoexploración de mama de rutina. «Los exámenes de autoexploración ayudan a las mujeres a familiarizarse con sus senos para que puedan notar mejor un bulto o cualquier otro cambio», comentó Chagpar. «Pero los estudios aleatorios controlados han encontrado que las mamografías mejoran realmente la supervivencia». Las organizaciones profesionales varían en términos de sus recomendaciones con respecto a cuándo comenzar a realizarse mamografías, con qué frecuencia tenerlas y cuándo pararlas, pero todas están de acuerdo en tener mamografías al menos cada dos años a partir de la edad de 50-74.

4. La nueva investigación es prometedora

Investigadores de todo el mundo están trabajando para encontrar mejores formas de prevenir, detectar y tratar el cáncer de mama y mejorar la calidad de vida de las (y los) pacientes y sobrevivientes. Gracias a los avances en la última década, las nuevas terapias dirigidas ofrecen más opciones de tratamiento. «Científicos como los del Centro de Cáncer de Yale están trabajando en el desarrollo de nuevos tratamientos para el cáncer de mama», mencionó Chagpar. «También se están investigando las causas del cáncer de mama, cómo prevenirlo y cómo mejorar nuestras técnicas de imagen para detectarlo».

5. El cáncer de mama no sólo afecta a las mujeres

Aunque muchas más mujeres contraen cáncer de mama, los hombres también pueden verse afectados por la enfermedad. Los hombres diagnosticados con cáncer de mama en una etapa temprana tienen buenas oportunidades para una cura, pero muchos hombres tardan en acudir a sus médicos si descubren signos o síntomas, como un bulto de mama. «Es importante recordar que el 1% de todo el cáncer de mama se produce en los hombres», enfatizó Chagpar. «Los hombres no se someten a una mamografía de detección, por lo que es importante que si notan un bulto o una secreción en el pezón, como sangre, vayan a checarse».

 

Vía: Yale Cancer Center