Comienzas un tratamiento para aliviar un dolor o controlar una enfermedad y, después de algunos días, notas ardor, náuseas o molestias en el estómago. Tal vez piensas que algo te cayó mal, pero ciertos medicamentos que irritan el estómago pueden provocar síntomas digestivos, especialmente cuando se utilizan durante periodos prolongados o sin precaución.

Conocer estos efectos puede ayudarte a utilizar tus medicamentos de manera más segura, sin suspender tratamientos necesarios por tu cuenta.

¿Qué medicamentos pueden causar molestias?

Algunos medicamentos irritan directamente el revestimiento del estómago, mientras que otros producen náuseas o alteraciones digestivas por diferentes mecanismos. Entre los que pueden ocasionar molestias se encuentran:

  • Antiinflamatorios no esteroideos, como ibuprofeno y naproxeno.
  • Ácido acetilsalicílico, especialmente cuando se utiliza de manera frecuente.
  • Algunos antibióticos.
  • Suplementos de hierro.
  • Determinados medicamentos para tratar enfermedades crónicas.

¿Cómo proteger tu salud digestiva?

Antes de tomar un medicamento, revisa las instrucciones y sigue las indicaciones del profesional de la salud. Algunas medidas importantes son:

  • Respetar las dosis y horarios indicados.
  • Evitar combinar analgésicos sin orientación médica.
  • Preguntar si debes tomar el medicamento con alimentos.
  • Informar si tienes antecedentes de gastritis, úlceras o sangrado digestivo.
  • Evitar consumir alcohol cuando pueda interactuar con el tratamiento.

Conoce más: ¿Por qué algunos medicamentos deben tomarse con alimentos?

Evita suspender tratamientos por tu cuenta

Si un medicamento te produce molestias, habla con tu médico. Dependiendo del caso, puede modificar la dosis, cambiar el tratamiento o indicar medidas para proteger el estómago. Suspender ciertos medicamentos sin orientación puede afectar el control de la enfermedad para la que fueron recetados.

Reconoce las señales de alarma

Consulta a un especialista si las molestias son persistentes o empeoran. Busca atención médica inmediata si presentas vómito con sangre, evacuaciones negras, desmayo o dolor abdominal intenso.

Los medicamentos pueden ser fundamentales para tu bienestar. Utilizarlos correctamente y comunicar cualquier efecto secundario ayuda a aprovechar sus beneficios y reducir riesgos.

 

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos