El dolor en la espalda baja es frecuente y muchas veces está relacionado con músculos, articulaciones o la columna. Sin embargo, algunas molestias que aparecen en esa zona pueden tener relación con los riñones.
La ubicación del dolor y los síntomas que lo acompañan pueden ofrecer algunas pistas, aunque no sustituyen una valoración médica.
1. Observa dónde comienza el dolor
El dolor muscular suele sentirse en la parte baja o media de la espalda. El dolor renal suele sentirse más profundamente, en un costado debajo de las costillas y junto a la columna.
2. Fíjate si cambia con el movimiento
Una molestia muscular suele relacionarse con determinados movimientos, posturas o esfuerzos. Puede aparecer después de cargar algo pesado, hacer ejercicio o permanecer mucho tiempo en una posición.
3. Observa si existen molestias al orinar
Dolor al orinar, necesidad frecuente de hacerlo o sangre en la orina hacen pensar en un problema del aparato urinario y requieren valoración.
4. Revisa si tienes fiebre o náuseas
La presencia de fiebre, náuseas o vómitos junto con dolor en un costado puede acompañar algunos problemas renales, como una infección o un cálculo.
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5. Considera cuánto dura
Una molestia muscular puede mejorar con reposo y cambios de actividad. Un dolor profundo que persiste o regresa constantemente merece una revisión para identificar su causa.
No atribuyas todo dolor de espalda a la edad o al esfuerzo
Si tienes dolor intenso, fiebre, sangre en la orina, vómitos, dificultad para orinar o una molestia persistente, consulta a un profesional de la salud.
En especial después de los 35 años, atender estos cambios puede ayudar a detectar oportunamente problemas que no siempre producen síntomas claros al principio.
Fuente: Cleveland Clinic







