Desarrollar masa muscular va más allá de la apariencia física. También favorece la fuerza, el equilibrio y el desempeño en actividades cotidianas.

Los ejercicios de resistencia suelen ser la base para este objetivo. Avanzar de forma progresiva y respetar los tiempos de recuperación ayuda a que el cuerpo se adapte mejor al entrenamiento.

Algunas actividades que puedes incorporar son:

  • Ejercicios con ligas elásticas.
  • Lagartijas y sentadillas.
  • Rutinas con mancuernas o pesas.
  • Movimientos que trabajen varios grupos musculares.
  • Ejercicios de fuerza con el propio peso corporal.

Dar descanso a los músculos forma parte del proceso. Alternar grupos musculares y permitir periodos de recuperación suele favorecer mejores resultados.

No olvides acompañar el entrenamiento con una alimentación adecuada y mantener la constancia para alcanzar tus objetivos.