Durante el embarazo, el cuerpo experimenta una serie de adaptaciones para favorecer el crecimiento y desarrollo del bebé. Algunas son muy evidentes, como el aumento del abdomen, mientras que otras pasan más desapercibidas. Una de ellas es la forma en que el organismo regula la temperatura corporal.

Muchas mujeres notan que sienten más calor de lo habitual, sudan con mayor facilidad o perciben cambios en su tolerancia a las altas temperaturas. En la mayoría de los casos, estas sensaciones forman parte de los cambios normales del embarazo.

El metabolismo trabaja a un ritmo diferente

Desde las primeras semanas de gestación aumentan los niveles de algunas hormonas y el organismo comienza a realizar un mayor esfuerzo para cubrir las necesidades tanto de la madre como del bebé.

Al mismo tiempo, el volumen de sangre se incrementa y el corazón trabaja con mayor intensidad para distribuir oxígeno y nutrientes. Estos cambios favorecen una mayor producción de calor corporal y explican por qué muchas embarazadas sienten que su temperatura ha aumentado.

La sensación de calor puede variar

No todas las mujeres viven esta experiencia de la misma manera. Algunas solo perciben más calor durante ciertos momentos del día, mientras que otras presentan sudoración más abundante o prefieren ambientes frescos durante gran parte del embarazo.

Además, el clima, la actividad física, la ropa y el nivel de hidratación también influyen en la forma en que se percibe la temperatura corporal.

Conoce más: ¿Por qué cambia la sensación de hambre durante el embarazo?

Recomendaciones

  • Mantener una buena hidratación.
  • Utilizar ropa ligera y transpirable.
  • Evitar permanecer mucho tiempo bajo el sol.
  • Buscar lugares frescos durante los días calurosos.
  • Realizar actividad física en horarios con menor temperatura ambiental.

Estos cambios suelen formar parte de las adaptaciones normales del embarazo y no necesariamente indican la presencia de un problema de salud.

Sin embargo, si la temperatura corporal supera los 38 °C, aparece fiebre o se acompaña de otros síntomas como escalofríos o malestar intenso, es importante buscar atención médica para identificar la causa.

 

Fuente: Office on Women’s Health