El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo. Participa en funciones esenciales como el procesamiento de nutrientes, la producción de sustancias necesarias para la digestión y la eliminación de toxinas. A pesar de su importancia, muchas personas desconocen cómo ciertas enfermedades pueden afectar su funcionamiento.

Una de ellas es la hepatitis, un término que se utiliza para describir la inflamación del hígado. Esta condición puede tener distintas causas y, cuando no se detecta o trata a tiempo, puede provocar daños importantes.

El hígado cumple múltiples funciones

Todo lo que comes y bebes pasa por el hígado para ser procesado. Además, este órgano ayuda a almacenar energía, participa en la coagulación de la sangre y contribuye a combatir algunas infecciones.

Gracias a estas funciones, el hígado desempeña un papel clave en el mantenimiento de la salud general.

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La hepatitis afecta al tejido hepático

Existen varios tipos de hepatitis. Algunas son causadas por virus, mientras que otras pueden relacionarse con el consumo excesivo de alcohol, ciertos medicamentos o enfermedades autoinmunes.

Cuando el hígado permanece inflamado durante mucho tiempo, puede desarrollar cicatrices que dificultan su funcionamiento. En los casos más graves, esto puede derivar en daño hepático permanente.

Hay señales que no deben ignorarse

La hepatitis no siempre produce síntomas al inicio. Sin embargo, algunas personas pueden presentar:

  • Fatiga persistente.
  • Náuseas o pérdida de apetito.
  • Dolor en la parte superior derecha del abdomen.
  • Orina oscura.
  • Coloración amarillenta en piel y ojos.

La vacunación contra algunos tipos de hepatitis, así como la detección oportuna y la atención médica adecuada, ayudan a proteger la salud del hígado. Conocer la función de este órgano y las enfermedades que pueden afectarlo es un paso importante para cuidar tu bienestar.

 

Fuente: Centers for Disease Control and Prevention (CDC)