La enfermedad de Lyme es una infección causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, que se transmite a los humanos a través de la mordedura de garrapatas infectadas, principalmente del género Ixodes (conocidas como garrapatas de patas negras o garrapatas del venado).
Es más frecuente en regiones boscosas y húmedas de América del Norte, Europa y algunas zonas de Asia. Si se detecta y trata a tiempo con antibióticos, suele curarse sin complicaciones. Sin embargo, cuando no se atiende de manera oportuna, puede afectar articulaciones, sistema nervioso y corazón.
Aprende cómo cuidarte de las garrapatas
Para cuidarte de las garrapatas —especialmente si visitas zonas boscosas, rurales o con pasto alto— usa ropa de manga larga y pantalones largos (de preferencia de colores claros para detectar insectos), mete el pantalón dentro de los calcetines y aplica repelente con DEET, picaridina, IR3535 o permetrina (esta última solo en la ropa).
Los síntomas pueden aparecer entre 3 y 30 días después de la mordedura y suelen presentarse por etapas.
Fase temprana:
- Erupción cutánea característica llamada eritema migratorio (mancha roja que se expande en forma circular).
- Fiebre.
- Dolor de cabeza.
- Fatiga.
- Dolores musculares y articulares.
- Inflamación de ganglios.
Fase tardía (si no se trata):
- Dolor e inflamación en articulaciones (especialmente rodillas).
- Problemas neurológicos (hormigueo, debilidad facial).
- Alteraciones del ritmo cardíaco.
- Problemas de memoria o concentración.
1. Evita el contacto con garrapatas
Si vas a realizar actividades al aire libre (senderismo, campamentos, trabajo agrícola o jardinería):
- Camina por senderos marcados y evita la maleza alta.
- No te sientes directamente sobre el pasto.
- Mantente alejado de áreas con hojas acumuladas o arbustos densos.
Las garrapatas suelen encontrarse en vegetación baja, esperando adherirse a personas o animales que pasen cerca.
2. Usa ropa protectora
La vestimenta es una barrera clave:
- Usa pantalones largos y mete la parte inferior dentro de los calcetines.
- Prefiere camisas de manga larga.
- Elige ropa de colores claros para detectar más fácilmente las garrapatas.
- Utiliza calzado cerrado.
En zonas de alto riesgo, se recomienda aplicar permetrina en la ropa (nunca directamente en la piel).
3. Aplica repelente adecuado
- Usa repelentes que contengan DEET, picaridina o IR3535 sobre la piel expuesta.
- Sigue siempre las instrucciones del producto, especialmente en niños.
- Reaplica según lo indique la etiqueta.
4. Revisa tu cuerpo al regresar a casa
La transmisión de la bacteria suele requerir que la garrapata permanezca adherida al menos 24–36 horas. Por eso, la detección temprana es fundamental.
- Revisa axilas, detrás de las rodillas, ingles, cintura, ombligo, cuero cabelludo y detrás de las orejas.
- Examina también a niños y mascotas.
- Báñate o dúchate dentro de las dos horas posteriores a haber estado en exteriores.
5. Retira correctamente la garrapata
Si encuentras una garrapata adherida:
- Usa pinzas de punta fina.
- Sujétala lo más cerca posible de la piel.
- Tira hacia arriba con presión firme y constante.
- Desinfecta la zona con agua y jabón o alcohol.
No utilices remedios caseros como aceite, fuego o esmalte de uñas, ya que pueden aumentar el riesgo de transmisión.
6. Mantén tu entorno bajo control
En casa puedes reducir el riesgo:
- Corta el césped con frecuencia.
- Retira hojas secas y maleza.
- Crea una barrera de grava o madera entre el jardín y áreas boscosas.
- Mantén a las mascotas con tratamiento antiparasitario.
¿Cuándo consultar al médico?
Consulta si después de una mordedura presentas:
- Erupción circular que se expande (eritema migratorio).
- Fiebre, dolor de cabeza, fatiga intensa.
- Dolor muscular o articular.
- Inflamación de ganglios.
El diagnóstico y tratamiento oportunos con antibióticos son altamente efectivos en etapas tempranas.
¿Sabes cómo remover una garrapata?
La extracción correcta es fundamental para reducir el riesgo de transmisión de infecciones como la enfermedad de Lyme.
Material necesario:
- Pinzas de punta fina (preferentemente rectas).
- Alcohol o agua y jabón.
- Guantes.

Vivir con enfermedad de Lyme no solo implica enfrentar síntomas físicos como fatiga, dolor articular o problemas neurológicos; también puede afectar la salud emocional. La incertidumbre del diagnóstico, la duración del tratamiento y los cambios en la calidad de vida pueden generar ansiedad, frustración o incluso síntomas depresivos. En algunos casos, las personas pueden sentirse incomprendidas si sus síntomas no son visibles para los demás.
Por eso es fundamental atender la salud emocional como parte integral del tratamiento. Buscar apoyo psicológico, mantener comunicación abierta con familiares y profesionales de la salud, y formar parte de redes de acompañamiento puede ayudar a sobrellevar el proceso. Cuidar la mente es tan importante como tratar el cuerpo, especialmente en enfermedades que pueden ser persistentes o complejas como la Lyme.


La prevención se basa en evitar mordeduras de garrapatas:
¿La enfermedad de Lyme es contagiosa?
No. No se transmite de persona a persona; solo por la mordedura de garrapatas infectadas.
¿Todas las mordeduras de garrapata causan Lyme?
No. Solo algunas garrapatas están infectadas y generalmente deben permanecer adheridas más de 24–36 horas para transmitir la bacteria.
Existe vacuna contra la enfermedad de Lyme?
Actualmente no hay una vacuna disponible para el público general.
¿Tiene cura?
Sí. En la mayoría de los casos, el tratamiento oportuno con antibióticos es efectivo.
Fuentes
- CDC
- Mayo Clinic
- Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID / NIH)


