El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa cuyos síntomas pueden variar ligeramente según la edad, pero siguen un patrón característico. Reconocerlos a tiempo es clave para buscar atención médica, reducir complicaciones y evitar contagios, especialmente en personas no vacunadas.

Los signos no aparecen todos al mismo tiempo, sino que evolucionan en etapas.

¿Qué es el sarampión y cómo se transmite?

¿Cuándo comienzan los síntomas?

Tras el contagio, existe un periodo de incubación que suele durar entre 7 y 14 días. Durante este tiempo no hay síntomas visibles, pero la enfermedad comienza a desarrollarse en el organismo.

Los primeros signos suelen confundirse con los de una infección respiratoria común.

1. Síntomas iniciales (fase temprana)

En niños, adolescentes y adultos, los primeros síntomas suelen ser:

  • Fiebre alta, que puede aumentar de forma progresiva.
  • Tos seca persistente.
  • Escurrimiento nasal.
  • Ojos enrojecidos y sensibles a la luz.

En esta etapa, el sarampión ya es contagioso, aunque todavía no aparece la erupción cutánea.

2. Aparición de las manchas de Koplik

Un signo distintivo del sarampión son las manchas de Koplik. Se presentan como pequeños puntos blancos con borde rojizo dentro de la boca, generalmente en la parte interna de las mejillas.

Estas manchas suelen aparecer uno o dos días antes del brote en la piel y ayudan a confirmar el diagnóstico clínico.

3. Erupción cutánea característica

La erupción suele comenzar en el rostro y detrás de las orejas, para luego extenderse al resto del cuerpo. Se manifiesta como manchas rojizas planas que pueden unirse entre sí, acompañadas de fiebre alta.

Este síntoma aparece tanto en niños como en adultos y suele durar varios días antes de desaparecer gradualmente.

4. Diferencias según la edad

En niños pequeños, el sarampión puede cursar con mayor irritabilidad y riesgo de deshidratación. En adolescentes y adultos, los síntomas suelen ser más intensos, con fiebre elevada y mayor malestar general.

Las complicaciones también pueden ser más frecuentes en adultos no vacunados.

5. Señales de alerta

Dificultad para respirar, somnolencia excesiva, fiebre persistente, dolor intenso o convulsiones requieren atención médica inmediata. Estas señales pueden indicar complicaciones asociadas al sarampión, como neumonía o inflamación cerebral.

El sarampión puede afectar a personas de todas las edades y sus síntomas no deben minimizarse. Identificar las señales tempranas, evitar el contacto con otras personas y buscar atención médica oportuna ayuda a reducir riesgos y a proteger la salud individual y comunitaria.

 

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos