Todos los que han visitado al dentista se han hecho radiografías dentales en algún momento, ya sea como parte de su visita de rutina o para diagnosticar un problema. Esto porque funcionan como una herramienta preventiva y diagnóstica para los profesionales de la salud dental.

Cabe mencionar que existen muchos tipos diferentes de radiografías dentales y cada una tiene una finalidad distinta.

Conoce más: Radiografía dental panorámica, ¿qué es y para qué se realiza?

Las agencias sanitarias y los expertos en salud dental han establecido las siguientes pautas sobre la administración de radiografías dentales durante una visita dental de rutina:

  • Para un niño sin caries clínica ni riesgo de caries, se recomiendan radiografías de aleta de mordida posteriores cada 1 o 2 años.
  • Un adulto sin caries clínica evidente ni mayor riesgo debe recibir radiografías de aleta de mordida posteriores cada 2 o 3 años.
  • Para un niño con caries clínica evidente o con mayor riesgo de caries, se recomiendan radiografías de aleta de mordida posteriores cada 6 a 12 meses. Los adultos que tienen un mayor riesgo de caries, caries clínica evidente, enfermedad dental generalizada o antecedentes de tratamiento dental extenso deben realizarse pruebas de mordida posteriores cada 6 a 18 meses.

Si tienes más dudas al respecto, consulta a un profesional de la salud dental.

 

Fuente: Very Well Health