De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud sexual es un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales agradables y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia.

La salud sexual comienza con la pubertad, la fase inicial de la adolescencia, en donde predominan los cambios físicos: crecimiento y desarrollo de las características sexuales secundarias. Esto se debe a una mayor producción de hormonas.

La mayoría de los(as) adolescentes comienza esta etapa a los 12 años y medio, pero esto puede variar significativamente de un(a) joven a otro(a). Por ejemplo, los cambios en las chicas pueden comenzar más pronto, a partir de los 9 ó 10 años, mientras que en los chicos estos cambios pueden ocurrir entre los 12 y los 14 años.