Un cuerpo lo más saludable posible, estará mucho mejor equipado para luchar contra los virus y otro tipo de infecciones.

Cuando vives con VIH, es más importante que nunca proteger tu sistema inmunológico para así mantener la salud en general. Las personas que viven con VIH deben incorporar hábitos saludables en su estilo de vida. Sigue estos ocho consejos para una vida sana con VIH, están a tu alcance:

1. Practica sexo seguro. 

Esto es de suma importancia, practicar el sexo seguro es esencial. Comprender cómo se transmite el virus para reducir el riesgo de infectar a otros es primordial. Utiliza condones no sólo para evitar la propagación del VIH, sino también para protegerte a ti y a tu pareja contra otras infecciones o enfermedades de transmisión sexual (ETS) y otro tipo de infecciones.

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2. Hazte la prueba para detectar otras ETS. 

Si tienes alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS), puedes ser más propenso a contraer, transmitir el virus y acelerar su progreso, por lo que querrás hacerles frente tan pronto como sea posible. Hacerte la prueba es necesario porque muchas de ellas no causan ningún síntoma y se puede agravar su tratamiento.

3. Prevenir las infecciones y enfermedades. 

lavado-manosDado que el VIH hace que el sistema inmunológico sea menos eficaz, el cuerpo se vuelve más susceptible a cualquier tipo de virus o microorganismo (hongos, bacterias, parásitos) a los que está expuesto. Lávate las manos con frecuencia y pon atención al tema de tu higiene.

vacunasSobre las vacunas, es necesario acercarse al médico y tener al día las que éste indique, si bien algunas vacunas pueden tener efectos secundarios más fuertes en pacientes que viven con VIH, aumentar la carga viral y reducir las células CD4 de manera temporal, esto es preferible a contraer gripe, hepatitis y otras enfermedades prevenibles. Recuerda que es muy importante acercarte al médico para este tema y asesorarte, las vacunas son fundamentales para prevenir algunas enfermedades, sin embargo las vacunas vivas en su mayoría están contraindicadas en pacientes con VIH.

4. Sigue las órdenes del médico acerca de tus medicamentos.

Es crucial tomar tu medicamento exactamente como lo indique el médico. Omitir incluso un día de la medicación puede dar al virus la oportunidad de desarrollar resistencia a los medicamentos, haciéndolos ineficaces contra los virus. Asegúrate de tomar los medicamentos a la misma hora todos los días y llévalos siempre contigo para que no pierdas ni una dosis.

5. Evita las drogas y el alcohol.

El alcohol y el abuso de drogas pueden contribuir a sentimientos de depresión. Evita consumir drogas y toma tus medicamentos según las indicaciones del médico. El abuso en estas sustancias se relaciona también con una pobre adherencia al tratamiento y con la persistencia de relaciones sexuales no protegidas.

6. Deja de fumar. 

Dejar de fumar es beneficioso para todos. Detener todo el consumo de tabaco te ayudará a vivir más saludable y sentirte mejor, así como a prevenir una serie de problemas de salud y reducir el riesgo de eventos graves, como el infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.

Es muy importante tratar la depresión, ya que ésta puede afectar la adherencia al tratamiento y la calidad de vida del paciente.

7. Manejar los problemas de salud física y emocional. 

La depresión es común entre las personas que viven con el VIH, en estos casos el estrés asociado con vivir con el virus puede agravar los síntomas de la depresión. Es muy importante tratar la depresión, ya que ésta puede afectar la adherencia al tratamiento y la calidad de vida del paciente. Consulta a un profesional de salud mental si sientes que estás experimentando depresión, y asegúrate de mencionar que estás tomando medicamentos para el VIH para evitar posibles alteraciones o reacciones con lo que ya ingieres.

8. Busca alguna terapia ocupacional. 

El ejercicio físico y mental puede mantener tu mente y cuerpo fuerte. El ejercicio físico regular, como caminar, andar en bicicleta, correr, nadar, u otra actividad que te guste, te mantiene en forma física y te ayuda a mantener a raya la tensión y la depresión. El ejercicio físico ayuda significativamente al sistema inmunológico también.

El organismo puede requerir de un descanso más prolongado, trata de dormir un promedio de ocho horas diarias y descansar cada que sientas fatiga.