Tu mamá te decía que no lo hicieras, y una nueva investigación confirma que hurgar en tu nariz no es saludable para ti ni para quienes te rodean.

En un estudio con 40 adultos, investigadores británicos encontraron que la bacteria detrás de una neumonía potencialmente letal podría propagarse al rascarse y frotarse el interior de la nariz.

Se sabía que la bacteria neumococo causante de neumonía se propaga a través de gotitas en el aire como consecuencia de la tos y los estornudos. Pero este estudio es el primero en demostrar que se puede transmitir fácilmente entre la nariz y las manos.

El equipo de expertos dijo que las implicaciones para la salud no deben pasarse por alto.

“La infección neumocócica es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y se estima que es responsable de 1.3 millones de muertes en niños menores de 5 años de edad al año”, señaló Victoria Connor, líder del trabajo e investigadora clínica en la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool, en Inglaterra.

“Los ancianos y las personas con otras causas de inmunidad deteriorada, como una enfermedad crónica, también tienen un mayor riesgo de infecciones neumocócicas”, agregó.

Connor subrayó que la comprensión actual de cómo se transmite la neumonía es “pobre, por lo que queríamos ver cómo se puede contagiar en la comunidad”.

En el estudio, las manos de 40 adultos sanos fueron contaminadas con bacterias neumococos. Los participantes fueron divididos en cuatro grupos. El grupo de “olfateo húmedo” olía sus manos, que habían sido contaminadas con agua cargada de bacterias neumococos. El grupo de “olfateo seco” hizo lo mismo, pero esta vez las bacterias se aplicaron secas en la parte posterior de la mano. Un tercer grupo, llamado “toque húmedo”, se rasco la nariz con un dedo que había sido contaminado con agua cargada de bacterias, mientras que el grupo de “toque seco” hizo lo mismo, pero con los dedos contaminados con muestras de bacterias secadas al aire.

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El resultado: aunque el neumococo se transmitió fácilmente en todos los grupos de prueba, la propagación del germen de la mano a la nariz fue más alta entre los grupos de “olfateo húmedo” y “toque húmedo”, probablemente porque las bacterias mueren más en ambientes más secos, indicaron los expertos.

Los hallazgos se publicaron recientemente en la revista European Respiratory Journal.

El estudio sugiere que una buena higiene de las manos, además de mantener limpios los juguetes de los niños, podría ayudar a proteger a estos últimos de contraer y propagar la bacteria a otros menores. Los investigadores apuntaron que también podría reducir la transmisión a los familiares mayores de un niño, que suelen ser más susceptibles a la infección.

Por supuesto, Connor reconoció que “puede que no sea realista hacer que los niños dejen de tocar, hurgar y frotarse la nariz”.

Incluso hurgar en la nariz podría tener un lado positivo. “La presencia de la bacteria a veces puede estimular el sistema inmunológico de los niños y puede reducir sus posibilidades de volver a portarla más tarde en la vida”, subrayó Connor.

Pero la propagación de estos gérmenes puede causar un daño real a los demás, enfatizó.

Por lo tanto, restringir a los niños para que no se toquen la nariz “puede ser importante cuando están en contacto con familiares mayores o con sistemas inmunitarios reducidos”, sugirió Connor.

“En estas situaciones, garantizar una buena higiene de las manos y la limpieza de juguetes o superficies probablemente reduciría la transmisión y el riesgo de desarrollar una infección neumocócica como la neumonía”, concluyó.

 

Vía: Health Day News