A pesar de que se cuentan con múltiples estudios al respecto y, en los últimos años, los temas relacionados con la salud mental se han abordado de manera más abierta, hablar de terapia psicológica sigue siendo un tabú para muchas personas.

Si bien que un médico le diagnostique a una persona algún trastorno o enfermedad mental y lo canalice con un especialista puede significar ya algo ‘inaceptable’ para algunas personas, comunicárselo a sus familiares puede parecer lo más complicado del asunto.

No obstante, se ha documentado que el apoyo de los familiares y seres queridos es fundamental para superar una afección de la salud mental, como la depresión o ansiedad.

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Es por ello que compartir estas noticias con la familia es lo más recomendable, indicó Adriana Alejandre, terapeuta registrada en San Fernando de Los Ángeles, California, Estados Unidos.

Estigma arraigado

De acuerdo con la especialista, lamentablemente en la actualidad ir a terapia psicológica o enfrentar una enfermedad mental puede ser considerado como una señal de ‘debilidad’ o de ‘locura’ por muchas familias.

En la experiencia de Alejandre, algunas personas -durante las entrevistas orales- siguen diciendo cosas como “No estoy loco” o “Eso no es para nosotros, para nuestra familia. Nuestros problemas los resolvemos en privado”.

Consejos

¿Cómo comunicar una noticia de este tipo a los familiares? La recomendación de la experta es: la sinceridad.

La especialista recomienda:

1. Hablar con la familia sobre los problemas mentales como lo que son: un problema de salud más, al igual que un resfriado o un problema de tos. No se trata de un problema de actitud y resolverlos requiere de un especialista.

2. Es importante aclarar que la terapia no solo funciona para solucionar momentos de crisis. “La terapia es un espacio en el que puedes aprender a desarrollar habilidades, ya sea comunicativas, de autoconocimiento o para establecer límites”, expuso.

Hablar de temas de salud mental no debe apenar ni avergonzar a nadie, no hablar de ellos solo provoca que la gente sufra en silencio, señaló Alejandre.

 

Vía: The New York Times