Flujo sanguíneo al cerebro

A los vasos sanguíneos que llevan sangre al cerebro desde el corazón se les llama arterias. El cerebro necesita de un constante suministro de sangre, lo que le aporta oxígeno y los nutrientes que necesita para que funcione. Cada área específica del cerebro tiene arterias que le suministran sangre. Un accidente cerebrovascular ocurre cuando una de estas arterias que van al cerebro se bloquea o se rompe. Como resultado, parte del cerebro deja de recibir la sangre que necesita, de modo que comienza a morir.

 

El flujo sanguíneo en una arteria normal y en una arteria bloqueada

Normal: La sangre fluye fácilmente por medio de una arteria que no está obstruida.

Bloqueo: Una arteria podría llegar a bloquearse por la formación de placa (acumulación de grasa en las paredes de las arterias) o por un coágulo, ya que cualquiera reduce el flujo sanguíneo al cerebro y causa el infarto cerebral.

El coágulo se disuelve: La placa o el coágulo se deshace y, por ende, se restaura el flujo sanguíneo al cerebro. Esto puede ocurrir durante una isquemia cerebral transitoria, en la que las células del cerebro se recuperan y no quedan indicios permanentes de un infarto cerebral.

 

Detección y diagnóstico

El doctor va a tomar una radiografía de tu cerebro, la cual se conoce como angiografía. Va a inyectar un medio de contraste (sustancia que se usa para mejorar la visibilidad de estructuras o fluidos dentro del cuerpo) y éste va a llegar a las arterias del cerebro. Una vez ahí, el medio de contraste podrá apreciarse en la radiografía. Este examen es el más utilizado en la actualidad para ayudar a localizar los vasos sanguíneos del cerebro que están obstruidos.