Tener dolor de garganta es algo común, principalmente en los niños. Sin embargo, es importante que los padres sepan identificar las señales de que una pequeña molestia sea posiblemente un problema de salud más serio.

La gran mayoría de los casos de dolor de garganta son provocados por el resfriado común. Aunque en algunas ocasiones puede llegar a tratarse de una infección grave.

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Este problema de salud suele aparecer más comúnmente durante el invierno, pero pueden suceder durante todo el año.

Síntomas

Además del malestar en la garganta, los síntomas de una posible infección incluyen:

-Garganta irritada.

-Fiebre.

-Goteo nasal.

-Tos.

De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés), cuando esta afección es causada por un resfriado común, la infección usualmente mejora de 7 a 10 días, sin necesidad de recurrir a medicamentos.

La mejor manera de tratar un resfriado y un dolor de garganta es mantener a los niños cómodos y asegurarse de que tomen suficiente líquido y que descansen.

¿Cuándo ir al médico?

La AAP recomienda a los padres llevar a su hijo al médico en los siguientes casos:

-El niño se queja de un dolor de garganta que no mejora durante el día, especialmente después de tomar agua.

-El niño tiene fiebre, dolor de cabeza, dolor de estómago, babeo (porque le duele pasar la saliva) o presenta signos de deshidratación.

Prevención

La mayoría de infecciones que producen dolor de garganta se pueden prevenir llevando a la práctica sencillas acciones como:

-Lavarse las manos adecuadamente de forma constante durante el día (especialmente antes de comer y tras haber estado en la calle).

-Cubrirse la boca al toser y estornudar con ayuda de un pañuelo de papel o con el antebrazo.

-Limpiar los juguetes y no compartir los vasos.

 

Vía: Academia Americana de Pediatría (AAP)