VPH de bajo riesgo

Ciertos tipos de VPH genitales pueden propiciar la formación de verrugas en o alrededor de los genitales y el ano, tanto en hombres como en mujeres. Las damas también pueden desarrollar verrugas en el cuello uterino y en la vagina. Como es muy raro que estos tipos de VPH genitales se conviertan en cáncer, se les denomina virus de “bajo riesgo”.

VPH de alto riesgo

Los tipos de VPH genitales que están asociados con “neoplasias” tanto en hombres como en mujeres son los llamados de “alto riesgo”, ya que pueden causar cáncer. Los médicos se preocupan más por los cambios celulares y los pre-cánceres, pues éstos tienden a convertirse en cánceres con el paso del tiempo. Los tipos 16 y 18 del VPH son los más comunes asociados a un alto riesgo.

Pruebas de VPH

Las pruebas para VPH disponibles en el mercado sólo han sido aprobadas en mujeres, específicamente para detectar la infección en el cuello uterino. También se usan para que las mujeres de cierta edad sean evaluadas si arrojaron resultados anormales en su prueba de Papanicolaou, a fin de detectar el cáncer de cuello uterino.

Todavía no hay una prueba del VPH que esté aprobada para la detección del virus en otras áreas del cuerpo (pene, ano, vulva, boca o garganta).

Tampoco existe una prueba que determine el “estado general del VPH” ya sea en un hombre o una mujer.

La Sociedad Americana Contra el Cáncer sugiere que las mujeres de entre 30 y 65 años de edad se hagan la prueba de VPH y la de Papanicolaou cada 5 años. Una opción extra para estas mujeres es sólo practicarse la prueba de Papanicolaou cada 3 años.  Les reiteramos que la prueba puede descubrir cambios en las células causados por el VPH, pero no detecta la infección por el virus.

Eficacia de métodos preventivos

La “vacuna sistémica” hoy en día es considerada el mejor método preventivo contra el virus. Las vacunas disponibles actuales han demostrado ser eficaces y seguras para prevenir neoplasias intraepiteliales cervicales asociadas a los serotipos 16 y 18 del VPH, y para otorgar protección cruzada contra los serotipos 31, 33, 45, 52 y 58 no incluidos en la vacuna. Sin embargo, su eficacia a largo plazo en la prevención del cáncer de cuello uterino no ha sido probada con exactitud. Asimismo, la relación costo-beneficio de la incorporación de la vacuna en América Latina y el Caribe depende mucho del precio de la vacuna en cada país.

También se recomienda el uso sistemático del preservativo en todas las relaciones sexuales y, especialmente, en las de riesgo y en aquellas donde uno de los miembros tiene infección por VPH previamente diagnosticada, ya que es eficaz para evitar el paso constante del virus entre individuos. Lo anterior permite, a su vez, que el sistema inmunológico de cada persona elimine el virus sin una constante re-infección.

Finalmente, está comprobada la efectividad de seguir una buena dieta alimenticia (rica en vitaminas y baja en grasas) y de evitar el consumo de tabaco para prevenir el VPH. Hacemos hincapié en el mal hábito de fumar, pues éste ocasiona que las células epiteliales cervicales sean más sensibles a la infección por VPH, propiciando que el virus aumente su capacidad de integración celular y la infección persista por más tiempo.

No olvides la importancia de enfocarse en la prevención primaria y en los factores de riesgo, tanto en el núcleo familiar como en las escuelas. La educación es la mejor arma para prevenir el VPH. Primero empieza por ti, y transmite el conocimiento a los demás. Si eres papá o mamá, infórmate para después informar a tus hijos.