¿Qué puedo hacer para protegerme de la infección y enfermedad por VPH?

El VPH se transmite de persona a persona al hacer contacto con una zona infectada del cuerpo. Aunque la transmisión suele ocurrir durante las relaciones sexuales, incluyendo cualquier tipo de contacto sexual, esta actividad no es la única forma de transmitir el virus. Basta con que haya contacto de piel a piel en una zona del cuerpo infectada con VPH. La infección también puede propagarse de una parte del cuerpo a otra. Por ejemplo, ésta puede iniciarse en el cuello uterino y luego migrar a la vagina y la vulva. Tal vez haya otras formas de infectarse con el VPH que hasta el momento desconocemos (por ejemplo, si se comparten ciertos objetos).

Se cree que la única forma de prevenir completamente el contagio anal y genital del VPH es nunca permitir que otra persona tenga contacto con dichas partes del cuerpo. No olvides que el VPH puede estar presente durante años sin mostrar síntomas. No siempre causa verrugas u otro signo aparente, por lo que una persona puede tener el virus y transmitirlo sin saberlo.

 

Sexualidad con seguridad

La sexualidad segura implica usar preservativo o condón para evitar adquirir el VPH, pero es importante aclarar que no protege al 100% contra la infección. Los hombres que usan condones tienen menos probabilidades de infectarse con VPH y de transmitirlo a sus parejas femeninas.

Los condones deben colocarse y desecharse correctamente cada vez que se tienen relaciones sexuales. Aunque los preservativos no brindan una protección total porque no cubren todas las zonas del cuerpo que podrían transmitir el virus (como la piel de la zona genital o anal), sí te otorgan cierta protección contra el mismo, ayudando también a protegerte del VIH y de algunas otras enfermedades de transmisión sexual.

Deberás usar un condón nuevo para cada acto sexual, y colocarlo ANTES de cualquier contacto con la zona genital, oral o anal, manteniéndolo hasta que finalices la relación sexual.

 

Vacunación

Hay vacunas que evitan que adquieras la infección por ciertos tipos de VPH. Todas ellas previenen infecciones causadas por los tipos 16 y 18, pero algunas protegen contra otros tipos, incluyendo aquellos que dan lugar a las molestas (y peligrosas) verrugas anales y genitales.

Las vacunas actualmente aprobadas pueden aplicarse en hombres y mujeres, y sólo se usan   para prevenir la infección (contagio) del VPH; no te ayudarán a tratar una infección previamente adquirida. Con la finalidad de incrementar su eficacia, la vacuna se administra a la edad de 11 o 12 años, o antes.

 

Chequeos Regulares

La infección por VPH y sus cánceres asociados pueden prevenirse tanto con las vacunas como con las pruebas de detección periódicas. En el caso del cáncer cervicouterino, más de la mitad de las mujeres que lo padecen nunca o muy rara vez acudieron a hacerse su prueba de Papanicolaou.