El trastorno por excoriación, o dermatilomanía, y los trastornos autoinmunes suelen ir de la mano. En el caso del trastorno por excoriación, quien lo padece experimenta una necesidad compulsiva de rascarse, frotarse, jalarse o rasparse la piel. Dicha necesidad puede extenderse más allá del punto de causar dolor y crear llagas, hasta convertirse en un problema grave.
En los trastornos autoinmunes, el sistema inmunitario ataca los tejidos sanos, confundiéndolos con patógenos como virus o bacterias. Las enfermedades autoinmunes que ocasionan problemas de la piel suelen estar asociadas con el trastorno por excoriación.
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Los tejidos afectados son diferentes en cada enfermedad, pero muchas presentan síntomas similares y afectan a la piel de alguna manera. Los principales trastornos autoinmunes relacionados con la dermatilomanía incluyen los siguientes:
- Dermatomiositis: Erupción cutánea con inflamación muscular
- Tiroiditis de Hashimoto: Piel seca, áspera y agrietada que no cicatriza bien
- Lupus: Lesiones con picazón en las pantorrillas y las puntas de los dedos de las manos y los pies
- Esclerosis múltiple (EM): Sensación de hormigueo en la piel que provoca la necesidad de rascarse
- Psoriasis/artritis psoriásica: Placas con picazón en la piel, elevadas, decoloradas y escamosas
- Artritis reumatoide (AR): La inflamación articular puede causar picazón
- Diabetes tipo 1: Lesiones cutáneas (llagas) y cicatrización lenta
Algunas investigaciones sugieren que la picazón es un síntoma persistente de muchas enfermedades autoinmunes del tejido conectivo y que no se reconoce ni trata adecuadamente. Esto podría hacerlas propensas a provocar excoriación.
Si deseas saber más al respecto, consulta a tu médico.
Fuente: Very Well Health







