Los estrógenos son hormonas sexuales que actúan como protectores neuronales. Durante la menopausia disminuyen, lo que provoca modificaciones a nivel cerebral que podrían causar deterioro cognitivo.

A decir de Ofir Picazo Picazo, científico del Instituto Politécnico Nacional (IPN), diversas investigaciones demuestran que los estrógenos ayudan a evitar la aparición de dicha demencia, por lo que “es conveniente considerar el reemplazo estrogénico para evitar estos desajustes y prevenir que las neuronas queden desprotegidas”.

La terapia hormonal debe iniciarse lo más cercana a la fecha de la última menstruación. Si se hace años después, las neuronas y los vasos sanguíneos ya no responderán de la misma manera y, en lugar de proteger, pueden provocar efectos adversos.

“El tratamiento debe ser personalizado y con estricto control, porque pueden aparecer más desventajas que ventajas, es decir, el abuso o administración inadecuada de estrógenos puede conducir al desarrollo de cáncer (de mama principalmente) y problemas de circulación (producción de trombos)”, advirtió.

En la etapa reproductiva la progesterona y los estrógenos ayudan a proteger a las neuronas de agentes tóxicos internos y externos. Cuando llega la menopausia se termina esa fuente de estrógenos y sólo queda disponible en el organismo la pequeña cantidad que se sintetiza en el cerebro, insuficiente para proteger a las neuronas.

Recomendaciones

La menopausia varía en cada persona, es decir, los cambios fisiológicos dependen de la genética, la alimentación y los hábitos de vida. Lo ideal es:

  1. Realizar actividad física.
  2. Estimular la lectura, la escritura y otras actividades lúdicas que eviten la muerte neuronal.
  3. Acompañar los buenos hábitos con terapia de reemplazo hormonal bajo estricto control médico.

Si tienes dudas, consulta a tu médico.

 

Vía: Notimex